El Juego de Las Miradas
La chica miraba a dos hombres en frente que dialogaban, mientras tanto un niño, sobrino de alguno de los hombres, observaba a la chica mientras que yo observaba como observaban. De cuando en vez alguno de los hombres observaba a la chica, entonces la chica quitaba su mirada y si me observaba en ese preciso instante en que yo la observaba a ella, entonces tenía yo que observar a tres señoras comadronas a mi lado derecho o al niño en frente mío y que estaba al lado derecho de la chica, o simplemente observaba a través de alguna ventana.
Escribía yo esto mientras los observaba, quien sabe qué pensaría la chica o el niño, por los demás, aseguro que no pensaban nada que trascienda a este instante.